PSIC. ADOLESCENTE
(Oleo encendido)
TERRITORIOS ADOLESCENTES
Cuando el deseo emerge
y rompe los diques —
las represas familiares, la escuela, la moral,
la autoridad, las religiones, las culturas,
las herencias, las finanzas, la historia,
las reglas, el Nombre-del-Padre,
la culpa, el pudor, la prohibición—
cae toda contención:
irrumpe un fuego sin aire, sin ley.
El llamado “despertar de la primavera” no inaugura una armonía,
sino la irrupción de un cuerpo que ya no puede ser simbolizado
por las coordenadas infantiles.
El adolescente no es un adulto ni un niño: es el punto de quiebre entre ambos.
No se trata de una liberación, sino de una intemperie. Allí donde el Otro ya no media,
el deseo no se ordena: insiste. No habla: arde.
La adolescencia no inaugura una forma, sino una fractura:
es el instante en que el sujeto queda expuesto a un exceso
que ninguna ley logra todavía inscribir.
Edipo ante la Esfinge: el despertar de la primavera frente al enigma que nombra al sujeto adolescente.
Río de la Plata, septiembre de 2015, Cyberfractal — illex.ar
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ILLEX
Illex es la grieta.
Donde el sentido se cierra,
algo queda fuera.
No es ley:
es resto.
El sujeto emerge
donde el discurso falla.
cf
Edipo y la Esfinge
Autor:
Gustave Moreau
Año:
1864
Técnica:
Óleo sobre lienzo
Lugar:
Metropolitan Museum
of Art,
Nueva York
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