Herencias invisibles
Cuando nos resistimos al cambio, lo que está en juego es el abandono de antiguas formas de pensar, aprendidas de modo inconsciente en lo familiar y en los vínculos significativos más tempranos.
Río de la Plata, 2026
Lo que siento
Los sentimientos no son "buenos o malos" en sí mismos, sino lo que cada uno haga con ellos.
Río de la Plata, 2025
El dinero
Es inversamente proporcional a la racionalidad que posees.
USAL - Fac. de Filosofía
Río de la Plata, 1995
El sentimiento de injusticia
Es un dolor interior creado por el dinero, el mercado, la economía política y otros espejismos contables producto éstos de cuando los medios se convirtieron en fines.
De ahí la fuerza de atracción de estos medios, cuyos habitus no crean otra cosa que conductas objetivas, cuyo rector es el dinero: vales por lo que tenés, esto es, por la cantidad de dinero, medios, condicionantes adquiriste, heredaste o tomaste; es decir, por lo que acumulaste en esta vida.
──Esto es trágico, injusto, doloroso, porque muestra la derrota del ser hablante frente al tener.
Río de la Plata, domingo sept/2025
La neurosis nunca dice nada carente de fundamento o de sentido, del mismo modo que los sueños.
Por eso, cuando ciertas gestiones laborales —como Recursos Humanos o la administración de personal— se enfrentan a lo no alienado, los contadores al sentirse descolocados recurren de inmediato a la categoría de locura.
Así los dueños del capital como los empresarios encuentran una salida cómoda, a saber: sos loco simplemente porque no encajás en el esquema de captura de alienación.
Fatal: porque allí donde la razón se tacha, el número gobierna.
Río de la Plata, miercoles 17 de septiembre de 2025
Un cuerpo enfermo produce
pensamientos enfermos.
La acumulación excesiva de bienes
materiales como el dinero,
ya sea concreta, real o virtual,
hunde sus raíces en la
incapacidad de desear.
Si amas, sufres;
si no amas, enfermas.
Las cosas que menos nos gustan,
son las que más necesitamos.
La peor de las pobrezas
"La falta de educación."
¿Qué hacemos con lo que hicieron de nosotros?
"Un hombre es lo que hace con lo que hicieron con él"
(Jean-Paul Sartre)
Contador / contado.
Sujeto / sujetado.
Controlador / controlado.
Educador / educado
Hablar / hablado.
Emplear / empleado.
Si no queremos ser colonia de Otros, es necesario el campo de la investigación
El sujeto muchas veces no comprende el origen de su sufrimiento, pero sufre por estar atrapado en un lazo que le exige ser algo para el Otro (algo que, en no pocos casos, entra en conflicto con su propio deseo).
A esto, suelo llamar colonización de la subjetividad: al pasaje de ese Otro que educa o instruye, como el Profesor o Maestro de escuela, el político, el médico, el sacerdote.
En estas relaciones de poder -a simple vista ingenuas- la colonización se lleva a cabo mediante la imposición incuestionada de información, como el aprendizaje de lenguas extranjeras (inglés); aquí no se aprovecha el proceso de ensañanza para emancipar y liberar al individuo de la domesticación cotidiana.
El problema no es la lengua en sí, sino la exigencia, la norma, que se impone como necesaria "sin considerar el deseo" ni la singularidad del sujeto que la recibe.
El conocimiento es paranoico cuando es inmediato
Este modo de ser es lo que se denomina locura, cuando asume lisa y llanamente esa imagen. Esto se lo nombra como "fenómeno de infatuación".
¿Que es la infatuación?
Es cuando alguien se enamora rápido y con mucha intensidad de otra persona, pero más de la idea que uno se hace del otro como tal. Es una fascinación ilusoria que aflora con todo, pero que suele durar muy poco porque está inspirada mayormente de la fantasía o la imagen que del verdadero conocimiento que pueda se llegar a encontrar con el otro.
Si Ud desea que su hijo o hija sea infeliz en la adultez, envíelos aprender inglés y computación
Aquí reflexiono sobre la obsesión de la acumulación material del sentido común, que se cree madura y con mayor experiencia, al ponderar la hiperpreparación temprana, como si la niñez y adolescencia fueran un campo de instrucción permanente para la producción futura. Frente a esto, ¿dónde queda el ocio (la escuela), el aburrimiento fértil, el tiempo improductivo que forma subjetividad?
Decía el psicólogo Inglés Donald Winnicott que un niño que no juega no es un niño. Lo mismo en Francia Jacques Lacan: "el deseo no se programa". En efecto, enviar al infante a aprender inglés y computación no es malo en-sí, si no cuando el sentido común planifica (es decir, impone) ese aprendizaje y enseñanza como política, o sea, como proyecto social de futuro desde la educación primaria o prescolar. Aquí es donde el ideal del yo de la frustración de los Padres se proyecta al extremo.
De esta impotencia resultará una vida hiperexigente, de agotamento y desvitalizada como si la etapa de la infancia estuviera ya marcada e hipotecada hacia el superyó capitalista.
Esta es mi reflexión sobre la ideología que se imparte en la escuela y que tiene el peso de lo irreversible. Dado que se repite, día a día, en la célula social.
Uno mismo va ir descubriendo más tarde, en la adutez, al verse psíquicamente atrapado o envuelto en logros y demandas, éxitos y prosperidad de tipo material alejados de los afectos. Ideales que se materializan en dolor y sufrimientos que no hay que mostrar, sin embargo están. Estos son los fractales que se transmiten y pasan de una generación a otra.
Por ejemplo, cuando vemos a los adultos tratar a sus padres ancianos del mismo modo a como los trataron a ellos en la infancia -les dicen las mismas palabras que le decían a ellos (infantes) cuando los retaban-. Este es el origen del conflicto psíquico.
En conclusión, enviar a los infantes aprender inglés y computación —lo más funcional y rentable— puede parecer un gesto de amor, de cuidado. Pero si no hay deseo ahí, si no hay juego, si no hay tiempo para el sinsentido, para lo inútil, el arte, el culto que forma lo humano... es fácil ver cómo esa imposición (perversión/repetición) fracasa de manera velada y por varias generaciones en bronca, decadencia, enojos ─origen de la enfermedad del cancer─, frustración perpetua.
Lomas de Zamora. Profesorado Instituto Saenz - Clase de Intruducción a la Filosofía, 05 de noviembre de 1993
Representación del Día de la Mujer (8M) en el imaginario social
¿Es la que te imponen los “mass media”?
¡Preste atención a cómo nos bombardean con un modelo estándar de mujer!:
- Las que triunfan sobre otras (ejemplares del éxito).
- Las “botineras” (quienes se vinculan con futbolistas exitosos).
- Las que ganan dinero por su atractivo físico (funcionales al marketing corporativo).
- Miss Universo (traducción: “Señorita Mundo”).
- Las del espectáculo, en búsqueda de aquel Gran Otro que mejor las favorezca económicamente.
Es un hecho que algunas mujeres —no todas— han ganado espacio y visibilidad en diversos ámbitos mediáticos, adquiriendo protagonismo en lo económico, artístico y político; incluso, algunas de ellas, con vínculos directos con agencias de inteligencia del Estado.
Pero —creo— estos perfiles del espectáculo, impuestos por los “mass media”, responden a ciertas construcciones (representaciones sociales) que buscan viralizar un prototipo femenino de éxito y rendimiento al infinito; es decir: La mujer como imagen positiva elevada al rango de Ideal. Ahora bien, ¿es este el paradigma que se celebra el 8M?
Mientras tanto, la realidad golpea de frente. No todas acceden a ese ideal impuesto. Pues muchas jóvenes, sin una vocación definida, apenas logran terminar sus estudios; otras, ni siquiera eso. Apenas sobreviven con ingresos insuficientes. Algunas deben cuidar a sus padres; muchas crían solas a sus hijos o trabajan en empleos precarios, sin alternativas ni posibilidades de progreso, en un sistema que las empuja a la rutina, la explotación y la resignación.
¿Qué discurso promueven entonces los medios, sino el de “la empoderada” que triunfa en la pantalla y adorna titulares, convirtiéndose en fetiche del poder? ¿Y las demás? Invisibles, ignoradas, reducidas a engranajes de un mecanismo de supervivencia que no les deja tiempo siquiera para preguntarse qué desean realmente en sus vidas.
Lo que debería conmemorarse —es decir, aquello que constituye la memoria colectiva— es, creo, el martirio de las 146 trabajadoras explotadas, encerradas y calcinadas en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York en 1911.
O la lucha de las obreras textiles que, a comienzos del siglo XX, se enfrentaron al sistema exigiendo igualdad de derechos y reconocimiento social.
O el espíritu combativo de la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, donde Clara Zetkin propuso instituir un Día Internacional de la Mujer Trabajadora, antes de que su sentido fuera absorbido y despojado de su contenido histórico.
Pero en nuestros días —donde la intimidad se ha vuelto espectáculo—, ¿qué se nos impone? ¿Qué ideal promueven los dueños del capital para las más jóvenes? ¿Un desfile de cuerpos sin palabra? ¿Una estética tipo “Barbie”? ¿Un fetiche publicitario de “empoderamiento” moldeado por el mercado? ¿Una fecha comercial para consumir flores y chocolates?
¿Dónde quedó la memoria de la lucha y del martirio real?
Río de la Plata, "Día de La Mujer", 8 de marzo de 2025
La ignorancia del bien.
La intención del Abogado, del Ingeniero y del Político puede ser buena, pero el que sabe de su tarea es quien tiene contacto con la cosa.
Río de la Plata, 8 de marzo de 2025
EL complejo de Edipo
A: -La paciencia del Amor y la urgencia del deseo.
Fractal: -¿Y si fuera al revés?
Ⱥ: -Si fuera al revés, hubiera quedado huérfano a los 5 años y, en la actualidad, me encontraría en condena perpetua.
Río de la Plata, 1 de marzo de 2025