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¿Qué estructura ausente sostiene la presencia del sentido?


(1) La pregunta que orienta La estructura ausente es la siguiente: ¿cómo significa un signo cuando el sentido no está garantizado por la cosa, sino producido por una estructura cultural que actúa sin mostrarse? En esta comunicación me centraré en el problema del significado, el referente, la unidad cultural y el interpretante. La clave aquí consiste en advertir que el sentido no se “encuentra” en las cosas, sino que se produce dentro de una red cultural de signos.

Ahora bien, ¿cómo es posible entonces que un signo produzca sentido si no existe un referente último que garantice definitivamente su significado?

(2) ¿Qué objeto nombra esta palabra? ¿Qué red cultural, qué código, qué sistema de interpretaciones hace que esta palabra signifique algo?

(3) Eco critica la idea de que el significado dependa directamente del referente. La palabra “perro”, por ejemplo, no remite simplemente a este perro concreto ni a “todos los perros existentes”, porque eso ya supone una abstracción cultural. Por eso, desde el punto de vista semiótico, el significado debe entenderse como una unidad cultural, no como una cosa material pegada al signo.

(4) ¿Dónde está el sentido cuando ya no podemos apoyarlo en la presencia inmediata de la cosa?

(5) La idea central de Umberto Eco en La estructura ausente. Introducción a la semiótica es esta: el significado no está pegado a las cosas, sino que se produce dentro de una red cultural de signos. Es decir: para Eco, la semiótica no debe buscar el sentido en un “referente” material inmediato, sino en los códigos culturales que hacen posible que algo signifique algo.

1. El problema del referente

(6) Eco comienza cuestionando una idea ingenua: creer que una palabra significa porque apunta directamente a una cosa real.
Por ejemplo:
“perro”

(7) Uno podría pensar que la palabra “perro” significa porque remite a un perro concreto. Pero Eco muestra que eso no alcanza. Cuando digo “perro”, no estoy hablando necesariamente de este perro individual que tengo delante. Tampoco puedo percibir sensiblemente “todos los perros existentes”. Ese conjunto es una abstracción, no un objeto físico.

(8) Por eso, Eco sostiene que identificar el significado con el referente es insuficiente. La noción de referente puede ser útil para la lógica o para ciertas ciencias, pero resulta limitada para la semiótica, porque muchos signos no tienen un objeto físico directo: “hacia”, “de”, “con”, “justicia”, “Dios”, “delito”, “alma”, “culpa”, “deseo”, etc.

ILLEX
Illex es la grieta.

Donde el sentido se cierra, algo queda fuera.

No es ley: es resto.

El sujeto emerge donde el discurso falla.
cf
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2. El significado como unidad cultural


(9) La tesis fuerte del fragmento es: el significado es una unidad cultural.

(10) Esto quiere decir que una palabra no vale porque toque una cosa, sino porque dentro de una cultura hay una unidad de sentido reconocible.

(11) Ejemplo:
  • “perro”
  • “dog”
  • “chien”
  • “cane”

(12) Son significantes distintos, pero pueden remitir a una misma unidad cultural: la idea culturalmente estabilizada de “perro”.

(13) La palabra no denota simplemente un animal físico; denota una entidad organizada por una cultura. Por eso Eco puede decir que el significado no es una cosa, sino una posición dentro de un sistema de diferencias, convenciones y usos sociales.

3. El lenguaje como fenómeno social


(14) Aquí Eco se aparta de una visión puramente naturalista del lenguaje. El sentido no está en la naturaleza de las cosas, sino en la forma en que una sociedad clasifica, distingue y transmite significados.

(15) Por ejemplo, “delito” no significa lo mismo en todas las culturas. La unidad cultural “delito” puede tener distinta extensión según el sistema jurídico, moral o religioso de una sociedad.

(16) Lo mismo ocurre con “nieve”: una cultura puede tener una sola palabra general para nombrarla, mientras otra puede distinguir varios estados de la nieve. Eso muestra que el lenguaje no copia pasivamente la realidad: la organiza culturalmente.

4. La estructura ausente


(17) El título La estructura ausente no significa que no haya estructura. Significa algo más sutil: la estructura que permite significar no aparece como una cosa visible, presente y cerrada.

(18) La estructura está operando, pero no se muestra como objeto inmediato. Es una red de relaciones, oposiciones, códigos, convenciones e interpretaciones que organiza el sentido sin presentarse directamente ante la mirada.

(19) Dicho de otro modo: la estructura está presente en sus efectos, pero ausente como objeto directo. No se la percibe como se percibe una cosa material; se la reconstruye a partir del funcionamiento de los signos.

(20) Vemos palabras, imágenes, símbolos, gestos, ritos y discursos. Pero la estructura que los organiza no se percibe como se percibe una mesa o una piedra. Se reconstruye analíticamente, porque actúa como condición de posibilidad del sentido.

(21) Por eso, la ausencia no debe entenderse como inexistencia, sino como falta de presencia plena. La estructura no está dada de una vez y para siempre: se manifiesta en las relaciones que hacen que un signo pueda significar dentro de una cultura.

5. El interpretante: Peirce leído por Eco


(22) Eco toma de Charles Sanders Peirce la noción de interpretante. Este punto es fundamental, porque permite pensar el significado sin reducirlo a un referente material ni a una cosa exterior al lenguaje.

(23) El interpretante no es simplemente “la persona que interpreta”. Tampoco es un significado fijo y definitivo. Es otro signo que permite explicar el primero, desplazando el sentido hacia una nueva formulación.

(24) Por ejemplo, el término “sal” puede interpretarse mediante la expresión “cloruro de sodio”. A su vez, “cloruro de sodio” puede requerir otra explicación química, escolar o cultural. De este modo, el significado se produce mediante una cadena de signos.

(25) Lo mismo ocurre con “perro”: puede ser interpretado mediante un dibujo, una definición como “animal doméstico”, una traducción como “dog” o una connotación como “fidelidad”. Cada interpretante abre una nueva posibilidad de sentido.

(26) Cada explicación produce otro signo. Y ese nuevo signo, a su vez, puede requerir otro interpretante. Así se forma una cadena de significación que nunca se cierra por completo.

(27) Eco retoma aquí la idea peirceana de semiosis ilimitada: el sentido avanza de signo en signo. No hay un punto final absoluto donde el significado quede clausurado definitivamente.

6. La semiosis ilimitada


(28) La semiosis ilimitada significa que ningún signo agota definitivamente su sentido. Todo signo puede ser explicado, traducido, reformulado o desplazado por otro signo.

(29) Un signo se interpreta mediante otro signo, y ese otro mediante otro. Por eso, el significado no es una esencia quieta ni una presencia inmóvil. Es un proceso de producción cultural.

(30) Por ejemplo, “justicia” puede explicarse como “dar a cada uno lo suyo”. Pero entonces hay que explicar qué significa “dar”, qué significa “cada uno” y qué significa “lo suyo”. Cada definición abre nuevas definiciones.

(31) Esto no es un defecto del lenguaje. Para Eco, es la condición normal de la comunicación. El sentido no se detiene en una cosa última: circula dentro de una red de interpretaciones.

(32) La semiosis ilimitada muestra que el lenguaje no funciona como un espejo pasivo de la realidad, sino como un sistema activo de mediaciones. Nombrar algo implica siempre insertarlo en una cadena cultural de signos.

7. Contra la metafísica del referente


(33) Eco critica lo que podríamos llamar una metafísica del referente: la creencia de que el sentido se funda en una cosa exterior que lo garantiza plenamente.

(34) Frente a esa postura, Eco propone una semiótica de la cultura. No buscamos el significado como cosa, sino como relación culturalmente codificada.

(35) Por eso, una afirmación religiosa, política o ideológica puede tener enorme eficacia histórica aunque no tenga un referente empírico verificable. Su fuerza no depende solamente de la existencia material de un objeto, sino de su inscripción en un sistema cultural de significaciones.

(36) Eco da el ejemplo de las disputas cristológicas sobre la naturaleza humana y divina de Cristo. Aunque un lógico pudiera objetar la ausencia de un referente empírico directo, esos enunciados produjeron efectos históricos, doctrinales, pasionales y sociales muy concretos.

(37) Esto demuestra que el significado puede operar como unidad cultural. Una idea, una doctrina, una imagen o una creencia pueden movilizar conductas, instituciones y conflictos aunque no se reduzcan a una cosa visible.

8. Síntesis conceptual


(38) En La estructura ausente, Eco plantea que la semiótica estudia la cultura como sistema de signos. El significado no es una cosa física ni una presencia plena, sino una unidad cultural producida por códigos.

(39) Esa unidad cultural es sostenida por interpretantes y desplazada en una cadena indefinida de signos. Por eso, el sentido no está simplemente en el objeto, sino en la relación entre signos, códigos, usos sociales e interpretaciones.

(40) Fórmula breve: el signo no remite directamente a una cosa, sino a una unidad cultural interpretada por otros signos dentro de una estructura que opera sin mostrarse plenamente.

9. Definición final


(41) La estructura ausente es la red invisible de relaciones que hace posible el sentido. No está ausente porque no exista, sino porque no aparece como objeto directo.

(42) Se manifiesta en los signos, en los códigos, en las traducciones, en las connotaciones, en los discursos y en las interpretaciones. Es decir, aparece en sus efectos, no como presencia cerrada.

(43) En términos más filosóficos, Eco desplaza la semiótica desde la cosa hacia la cultura, desde el referente hacia el código, desde el significado fijo hacia la semiosis ilimitada.

(44) Por eso, la pregunta decisiva no es solamente qué cosa nombra un signo, sino qué estructura cultural permite que ese signo produzca sentido.

Río de la Plata, segundo cuatrimestre, CBC-UBA, Montes de Oca, año: 2007.-
Gustavo Ricardo Rodríguez
Licenciado en Filosofía
Facultad de Historia y Letras – USAL
Investigador IIPC/USAL
Derechos reservados – Ley 11.723
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